Claudia Sánchez: “La prioridad actual es mantenernos, capacitarnos y empoderarnos”
Coordinar una entrevista con la Directora Ejecutiva de la Asociación Colombiana del Acondicionamiento del Aire y de la Refrigeración (ACAIRE) puede ser un desafío, sin embargo, su calidez humana recompensa cada minuto de espera. Entre la gestión gremial, la agenda internacional y los preparativos para los próximos eventos del sector, el tiempo de la arquitecta Claudia Sánchez es tan ajustado como valioso. Aun así, al cierre de una intensa jornada, brindó un espacio generoso para este diálogo.
Arquitecta de profesión y líder gremial por vocación, Claudia Sánchez encabeza una de las instituciones más influyentes del sector en la región. En esta conversación directa y reflexiva, repasa su trayectoria, analiza la evolución del rol femenino en la industria y adelanta lo que será su participación en la Gran Cumbre Peruana del HVAC-R, en el marco del II Encuentro Women in HVAC-R Perú en Expofrío.
Arquitecta, usted lidera una de las asociaciones más importantes del sector HVAC-R en Colombia y Latinoamérica. ¿Cómo se dio su camino profesional y qué la motivó a asumir este reto?
Soy arquitecta de profesión y provengo de una familia donde la mitad somos arquitectos o ingenieros. Crecí con la premisa de que lo fundamental era la capacidad para formarse y ejercer la disciplina que uno eligiera.
Mi llegada al sector ocurrió tras la crisis económica global de 1998, que impactó fuertemente a Colombia y a la asociación. El presidente entrante de ACAIRE en ese momento me invitó a hacer equipo con él para recuperar la institución. Aunque entonces no tenía conocimientos en climatización, nuestras profesiones compartían bases afines, así que acepté el desafío.
Desde que asumió la Dirección Ejecutiva de ACAIRE, ¿qué aprendizajes y satisfacciones le ha dejado este liderazgo?
El mayor aprendizaje ha sido conocer a personas extraordinarias que trabajan con convicción por la sociedad y la industria. Asimismo, aprendí a valorar que cada labor tiene el mismo peso en la cadena de valor. Cada aporte contribuye al crecimiento de la comunidad.
¿Cómo ha visto evolucionar la industria del HVAC-R en la región y cuál considera que es su mayor desafío actual?
Los ejes centrales siguen siendo la evolución de los refrigerantes, la eficiencia energética y la integración del Internet de las Cosas (IoT) y la Inteligencia Artificial. Actualmente estamos dando mayor relevancia a los refrigerantes naturales. El reto actual exige asumir con responsabilidad nuestro impacto ambiental, entendiendo la climatización dentro de un marco más amplio como los distritos energéticos.
En lo institucional, el aprendizaje constante en ACAIRE ha sido consolidar una cultura de excelencia, rectitud y transparencia. La reputación y la confianza del sector son activos mantenidos junto a las distintas juntas directivas y equipos de trabajo.
El sector ha sido históricamente masculinizado. ¿A qué retos personales y profesionales se ha enfrentado en su trayectoria?
Ha sido un entorno predominantemente masculino a nivel mundial. Sin embargo, hoy vemos avances reales porque llevamos años visibilizando el trabajo de las mujeres, quienes siempre han estado presentes en la industria, aunque antes de forma menos visible. En ACAIRE, por ejemplo, tuvimos una presidenta mujer hace dos décadas, mucho antes de que se formalizara el debate sobre equidad de género.
El gran reto ha sido lograr que nos vean primero como seres humanos y profesionales. Cuando vas a contratar a alguien lo que importa son sus capacidades, experiencia y habilidades. Un argumento antiguo en las obras era: “¿cómo va a cargar una mujer un equipo de aire acondicionado?”. Pero la realidad es que nadie carga un equipo a fuerza bruta: para eso existen grúas y herramientas. Lograr superar esos prejuicios y que nos reconozcan como personas con igual talento ha sido el verdadero camino.
Muchas profesionales expresan que deben esforzarse el doble para demostrar su valor. ¿Cómo evalúa la realidad actual de la mujer en el sector?
Esa exigencia existió y aún se percibe, pero estamos en una etapa claramente ascendente. Tras años de demostrar capacidad, hoy estamos consolidando el terreno ganado.
El verdadero déficit está en la base: se requiere que más mujeres opten por carreras técnicas e ingenierías (como Mecánica o Mecatrónica), donde la participación femenina apenas ronda entre el 8% y el 12%. Existen sesgos sociales que orientan la elección profesional hacia otras áreas, y es ahí donde debemos intervenir. Hoy las mujeres somos valoradas por nuestro conocimiento y aportes; la prioridad actual es mantenernos, capacitarnos y empoderarnos.
Además del empoderamiento, ¿qué otras acciones considera fundamentales en este proceso de equidad?
En primer lugar, entender que la equidad no es una confrontación, sino un trabajo conjunto de la mano de los hombres. Resulta satisfactorio escuchar a gerentes y directores en los auditorios destacar con convicción el talento de sus lideresas de ingeniería.
En segundo lugar, la medición con datos reales. En ACAIRE llevamos más de cuatro años registrando la participación femenina. Los indicadores muestran que la presencia de mujeres en nuestras actividades de formación crece a un ritmo cercano al 10% anual, respaldando su ascenso a posiciones directivas.
Este año participará en el II Encuentro Women in HVAC-R Perú. ¿Qué representa para usted formar parte de esta iniciativa?
Es un honor y un compromiso. Más allá del marco teórico sobre inclusión, representa la oportunidad práctica de transmitir un mensaje directo a las nuevas generaciones, demostrarles que es perfectamente viable liderar e innovar en esta industria. Si una sola estudiante o joven profesional se motiva a seguir este camino tras escucharnos, la participación habrá valido la pena.




