“El liderazgo y el talento en HVACR no tienen género”
Paula Segovia, presidenta del Capítulo Monterrey de ASHRAE, analiza la evolución del sector HVACR en México, el valor del trabajo interdisciplinario y los avances en inclusión dentro de la industria.
Con más de diez años de experiencia en la industria HVACR, Paula Segovia —educadora de formación— se ha consolidado como una promotora del conocimiento técnico y del trabajo interdisciplinario dentro del sector. Actualmente preside el Capítulo Monterrey de ASHRAE, gestión que culmina en julio de este año. Cuenta además con una certificación en luz ultravioleta germicida otorgada por NALMCO, considerada única en Latinoamérica en su nivel. Durante su presidencia, el capítulo obtuvo también una de las becas globales impulsadas por Bill McQuade para desarrollar un proyecto orientado a mejorar la calidad ambiental de una escuela pública. En esta entrevista exclusiva con la Revista Expofrío, comparte su trayectoria en el sector, los avances del capítulo y su visión sobre el crecimiento de la participación femenina en la industria HVACR en México.
Perfil profesional y trayectoria en el sector HVACR
¿Podría comentarnos sobre su perfil profesional, qué carrera estudió y en qué institución se formó?
Sí, claro. Soy licenciada en Educación por la Universidad de Monterrey, aquí en Monterrey. Posteriormente cursé una maestría en Educación en la State University of New York. Además de mi desarrollo profesional, también soy mamá de dos hijos.
Más adelante, cuando comencé a involucrarme en la industria HVACR, empecé a especializarme a través de diversos cursos. Uno de los primeros que tomé fue de mercadotecnia, y posteriormente fui profundizando en temas más técnicos, como calidad del aire interior, filtración y desinfección del aire.
Hace aproximadamente dos años obtuve la certificación como técnico aprendiz certificado en luz ultravioleta germicida otorgada por la asociación NALMCO. Con esta acreditación me convertí en la primera mujer y la primera persona en México y en Latinoamérica en alcanzar el grado más alto de esta certificación.
Toda esta formación técnica me ha permitido comprender mejor el funcionamiento y los retos de la industria HVACR. Aunque mi formación inicial no estaba directamente relacionada con este sector, la experiencia y el aprendizaje acumulados a lo largo de los años me han llevado hasta donde estoy hoy, y continúo preparándome para seguir creciendo dentro de la industria.
¿Cómo inició su trayectoria en el sector HVACR y qué factores influyeron en su decisión de especializarse en esta industria?
Crecí prácticamente dentro de la industria HVACR. Mi mamá fundó una empresa dedicada a la fabricación de filtros de aire llamada AirCare de México cuando yo tenía apenas seis meses de nacida. Desde entonces, esta industria ha estado muy presente en mi vida.
Durante mi infancia y juventud empecé a involucrarme poco a poco en la empresa, especialmente durante los veranos. También asistía a eventos y actividades sociales del sector. Mi mamá estuvo muy involucrada en ASHRAE Monterrey y, de hecho, fue la primera mujer en asumir la presidencia de nuestro capítulo. Recuerdo claramente haber asistido a su toma de protesta hace aproximadamente veinte años; fue un momento que me marcó mucho.
Con el paso del tiempo fui participando cada vez más en el negocio familiar. Cuando comprendí que esta industria es esencial y que su trabajo impacta directamente en la salud y el bienestar de las personas, despertó en mí un interés más profundo por especializarme en este campo.
Curiosamente, mi formación académica no está directamente relacionada con el sector, algo que también ocurrió con mi mamá, quien estudió Psicología. Sin embargo, ambas terminamos dedicándonos a esta industria, lo que demuestra que, aunque nuestros estudios fueron distintos, encontramos nuestro camino profesional dentro del mismo sector.
A lo largo de su experiencia, ¿qué momentos considera más relevantes en su desarrollo dentro del rubro de la climatización y la refrigeración?
Uno de los momentos más relevantes en mi desarrollo profesional, aunque ya trabajaba en este sector, fue la pandemia. Durante ese periodo comprendí con mayor claridad que nuestra industria es esencial para la vida cotidiana.
La pandemia evidenció que, aunque muchas veces no lo notamos, los sistemas de climatización y calidad del aire tienen un impacto directo en la salud de las personas. También son fundamentales en distintos procesos industriales y en el funcionamiento de los edificios donde vivimos, trabajamos, estudiamos o nos recuperamos.
Cuando entendí que nuestro trabajo realmente influye en el bienestar y la seguridad de las personas, fue cuando despertó en mí un interés aún mayor por esta industria y por seguir especializándome dentro de ella.
¿Qué desafíos técnicos o profesionales ha enfrentado durante su carrera y cómo han contribuido a su crecimiento en el sector?
Creo que uno de los desafíos más grandes fue integrarme a una industria altamente técnica, teniendo una formación académica completamente distinta. Aunque crecí dentro del sector y ya tenía cierta familiaridad con el tema, tuve que prepararme mucho para comprender a profundidad aspectos como la calidad del aire interior, la filtración y la desinfección del aire mediante lámparas ultravioleta.
Este reto, lejos de desmotivarme, me impulsó a capacitarme constantemente. Empecé a tomar diversos cursos y a buscar certificaciones especializadas. Por ejemplo, la certificación que obtuve en luz ultravioleta germicida fue particularmente exigente; solo el examen tuvo una duración aproximada de cinco horas.
Todo este proceso de formación ha tenido como objetivo poder hablar el mismo lenguaje técnico que utilizan los especialistas del sector. Además, es una industria que realmente me motiva, por lo que mantenerme en constante actualización ha sido clave para mi desarrollo profesional y para poder aportar de manera significativa dentro del campo HVACR.
¿Cómo fue su llegada al Capítulo Monterrey de ASHRAE?
Conocí ASHRAE desde hace muchos años. Como mencioné antes, mi mamá fue presidenta del Capítulo Monterrey hace aproximadamente veinte años, por lo que siempre tuve presente a la organización. Sin embargo, en ese momento no imaginaba que en el futuro formaría parte de ella.
Con el tiempo, mi mamá se fue alejando un poco de la participación en la mesa directiva, y fue entonces cuando dos expresidentas del capítulo, Jackie y Jeanette Hay, quienes además son hermanas, se acercaron a invitarme a participar. En ese momento, una de ellas ocupaba la presidencia del capítulo y me propuso integrarme como líder de un nuevo comité enfocado en la sustentabilidad.
La propuesta consistía en organizar un evento distinto para el capítulo: una carrera deportiva de 5K y 10K con el objetivo de recaudar fondos para el programa Research Promotion. Este programa apoya la investigación orientada al desarrollo de tecnologías y equipos más eficientes que contribuyan a reducir la huella de carbono. Al principio me pareció un reto grande, ya que debía convocar a alrededor de 500 participantes para lograr la meta de recaudación.Ese fue mi primer gran encargo dentro de ASHRAE. A partir de ahí comencé a involucrarme cada vez más en las actividades del capítulo, primero como líder del comité de sustentabilidad y posteriormente participando de manera más activa en la mesa directiva. Con el tiempo, algunos miembros del capítulo se acercaron para decirme que veían en mí entusiasmo y capacidad de liderazgo, y fue entonces cuando me propusieron asumir la presidencia.
Presidencia de ASHRAE Capítulo Monterrey 2025–2026
En junio de 2025 asumió la presidencia del capítulo, ¿con qué directiva se encontró y cuál era la situación en ese momento?
Cuando asumí la presidencia en junio de 2025, encontré un capítulo muy sólido, con una mesa directiva altamente comprometida y con miembros muy activos dentro de la comunidad técnica. El Capítulo Monterrey se caracteriza por tener un ritmo de actividades muy dinámico en comparación con otros capítulos de la región.
Nos distinguimos precisamente por la cantidad de eventos, actividades técnicas y espacios de encuentro que organizamos a lo largo del año. Esto ha permitido mantener una comunidad muy participativa y en constante intercambio de conocimiento.
Por ello, cuando asumí el cargo me sentí tranquila, porque sabía que el capítulo ya contaba con una base muy bien estructurada y con una dirección clara. Sin embargo, uno de mis principales desafíos fue mantener ese nivel de actividad, fortalecerlo e incluso elevarlo.
Además, busqué aportar nuevas ideas y perspectivas, impulsando iniciativas diferentes que permitieran continuar el crecimiento del capítulo, ampliar su impacto y seguir fortaleciendo la comunidad profesional que se ha formado alrededor de ASHRAE Monterrey.
¿Cuáles son los principales ejes de trabajo que ha planteado para su gestión?
Uno de los principales ejes de mi gestión es llevar al capítulo a un nivel superior, especialmente en el ámbito técnico. Buscamos ofrecer conferencias y sesiones técnicas de alto valor, con contenidos relevantes para los profesionales del sector. Además, queremos ampliar nuestro alcance invitando no solo a especialistas de la industria HVACR, sino también a profesionales de otros sectores como la arquitectura, la construcción y representantes del ámbito gubernamental.
La idea es que el capítulo sea reconocido no únicamente dentro de nuestra propia industria, sino también en otros sectores que influyen en el desarrollo de los edificios y las ciudades. De esta manera, se puede fortalecer el intercambio de conocimiento y posicionar mejor el papel de la climatización, la eficiencia energética y la calidad del ambiente interior en distintos ámbitos.
Otro de los ejes importantes ha sido fortalecer la comunidad de una forma más cercana y personalizada. Personalmente procuro mantener contacto directo con los miembros del capítulo, invitándolos a participar en las actividades y fomentando su involucramiento. Este acercamiento ha ayudado a que las personas se sientan más bienvenidas y reconocidas dentro de la comunidad.
Finalmente, también buscamos que el impacto del capítulo vaya más allá del ámbito técnico. Queremos contribuir de manera concreta a la comunidad, como lo estamos haciendo con el proyecto de mejora ambiental en una escuela pública. La intención es que esta iniciativa sea la primera de muchas acciones que permitan generar un impacto positivo en la sociedad.
¿Hay algún hito reciente que el capítulo haya logrado durante su gestión?
Este año me siento especialmente orgullosa de un logro importante para el Capítulo Monterrey. Fuimos el primer capítulo de la región en obtener una beca para desarrollar un proyecto dentro de una iniciativa impulsada por el presidente mundial de ASHRAE, Bill McQuade. Presenté un proyecto que actualmente lidero, llamado Healthy Learning Environments, Bright Futures Initiative.
La iniciativa está enfocada en mejorar la calidad ambiental de una escuela pública en Monterrey ubicada en una zona vulnerable. Cada año, el presidente mundial de ASHRAE establece un tema central para su gestión; en esta ocasión el enfoque es “Healthy Buildings”. Como parte de ese programa, se lanzó un desafío global para que los capítulos presentaran proyectos alineados con ese concepto. Nuestro proyecto fue seleccionado para recibir una de las seis becas otorgadas a nivel mundial por ASHRAE, lo que hizo posible su implementación.
El proyecto se encuentra actualmente en ejecución y el informe final será presentado en las próximas semanas. Las mejoras incluyen la instalación de sistemas de aire acondicionado para optimizar el confort térmico —ya que la escuela no contaba con calefacción en invierno—, la mejora de la acústica en las aulas, el reemplazo de ventanas dañadas, la instalación de purificadores de aire para elevar la calidad del aire interior, la implementación de sistemas de recolección de agua de lluvia y el cambio de luminarias por tecnología LED.
Además, se estableció una colaboración con el gobierno local para ampliar el impacto en el entorno de la escuela. Entre las acciones previstas se incluyen la mejora de la señalización vial y los cruces seguros, la instalación de alumbrado nocturno, la poda de árboles existentes y la plantación de nuevos. Este proyecto se desarrolla en un preescolar de cuatro aulas que atiende a aproximadamente 100 niños en dos turnos, matutino y vespertino. La beca fue anunciada durante la AHR Expo celebrada en Las Vegas en febrero de este año, donde el propio Bill McQuade entregó el reconocimiento a los proyectos seleccionados.
Este logro no solo representa un avance para el capítulo, sino también una oportunidad para fortalecer el compromiso con la comunidad y demostrar cómo el sector HVACR puede contribuir de manera directa al bienestar de las personas.




