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“El liderazgo y el talento en HVACR no tienen género”

Paula Segovia entrevista

Con más de diez años de experiencia en la industria HVACR, Paula Segovia —educadora de formación— se ha consolidado como una promotora del conocimiento técnico y del trabajo interdisciplinario dentro del sector. Actualmente preside el Capítulo Monterrey de ASHRAE, gestión que culmina en julio de este año. Cuenta además con una certificación en luz ultravioleta germicida otorgada por NALMCO, considerada única en Latinoamérica en su nivel. Durante su presidencia, el capítulo obtuvo también una de las becas globales impulsadas por Bill McQuade para desarrollar un proyecto orientado a mejorar la calidad ambiental de una escuela pública. En esta entrevista exclusiva con la Revista Expofrío, comparte su trayectoria en el sector, los avances del capítulo y su visión sobre el crecimiento de la participación femenina en la industria HVACR en México.

Perfil profesional y trayectoria en el sector HVACR

¿Podría comentarnos sobre su perfil profesional, qué carrera estudió y en qué institución se formó?

Sí, claro. Soy licenciada en Educación por la Universidad de Monterrey, aquí en Monterrey. Posteriormente cursé una maestría en Educación en la State University of New York. Además de mi desarrollo profesional, también soy mamá de dos hijos.

Más adelante, cuando comencé a involucrarme en la industria HVACR, empecé a especializarme a través de diversos cursos. Uno de los primeros que tomé fue de mercadotecnia, y posteriormente fui profundizando en temas más técnicos, como calidad del aire interior, filtración y desinfección del aire.

Hace aproximadamente dos años obtuve la certificación como técnico aprendiz certificado en luz ultravioleta germicida otorgada por la asociación NALMCO. Con esta acreditación me convertí en la primera mujer y la primera persona en México y en Latinoamérica en alcanzar el grado más alto de esta certificación.

Toda esta formación técnica me ha permitido comprender mejor el funcionamiento y los retos de la industria HVACR. Aunque mi formación inicial no estaba directamente relacionada con este sector, la experiencia y el aprendizaje acumulados a lo largo de los años me han llevado hasta donde estoy hoy, y continúo preparándome para seguir creciendo dentro de la industria.

¿Cómo inició su trayectoria en el sector HVACR y qué factores influyeron en su decisión de especializarse en esta industria?

Crecí prácticamente dentro de la industria HVACR. Mi mamá fundó una empresa dedicada a la fabricación de filtros de aire llamada AirCare de México cuando yo tenía apenas seis meses de nacida. Desde entonces, esta industria ha estado muy presente en mi vida.

Durante mi infancia y juventud empecé a involucrarme poco a poco en la empresa, especialmente durante los veranos. También asistía a eventos y actividades sociales del sector. Mi mamá estuvo muy involucrada en ASHRAE Monterrey y, de hecho, fue la primera mujer en asumir la presidencia de nuestro capítulo. Recuerdo claramente haber asistido a su toma de protesta hace aproximadamente veinte años; fue un momento que me marcó mucho.

Con el paso del tiempo fui participando cada vez más en el negocio familiar. Cuando comprendí que esta industria es esencial y que su trabajo impacta directamente en la salud y el bienestar de las personas, despertó en mí un interés más profundo por especializarme en este campo.

Curiosamente, mi formación académica no está directamente relacionada con el sector, algo que también ocurrió con mi mamá, quien estudió Psicología. Sin embargo, ambas terminamos dedicándonos a esta industria, lo que demuestra que, aunque nuestros estudios fueron distintos, encontramos nuestro camino profesional dentro del mismo sector.

A lo largo de su experiencia, ¿qué momentos considera más relevantes en su desarrollo dentro del rubro de la climatización y la refrigeración?

Uno de los momentos más relevantes en mi desarrollo profesional, aunque ya trabajaba en este sector, fue la pandemia. Durante ese periodo comprendí con mayor claridad que nuestra industria es esencial para la vida cotidiana.

La pandemia evidenció que, aunque muchas veces no lo notamos, los sistemas de climatización y calidad del aire tienen un impacto directo en la salud de las personas. También son fundamentales en distintos procesos industriales y en el funcionamiento de los edificios donde vivimos, trabajamos, estudiamos o nos recuperamos.

Cuando entendí que nuestro trabajo realmente influye en el bienestar y la seguridad de las personas, fue cuando despertó en mí un interés aún mayor por esta industria y por seguir especializándome dentro de ella.

¿Qué desafíos técnicos o profesionales ha enfrentado durante su carrera y cómo han contribuido a su crecimiento en el sector?

Creo que uno de los desafíos más grandes fue integrarme a una industria altamente técnica, teniendo una formación académica completamente distinta. Aunque crecí dentro del sector y ya tenía cierta familiaridad con el tema, tuve que prepararme mucho para comprender a profundidad aspectos como la calidad del aire interior, la filtración y la desinfección del aire mediante lámparas ultravioleta.

Este reto, lejos de desmotivarme, me impulsó a capacitarme constantemente. Empecé a tomar diversos cursos y a buscar certificaciones especializadas. Por ejemplo, la certificación que obtuve en luz ultravioleta germicida fue particularmente exigente; solo el examen tuvo una duración aproximada de cinco horas.

Todo este proceso de formación ha tenido como objetivo poder hablar el mismo lenguaje técnico que utilizan los especialistas del sector. Además, es una industria que realmente me motiva, por lo que mantenerme en constante actualización ha sido clave para mi desarrollo profesional y para poder aportar de manera significativa dentro del campo HVACR.

¿Cómo fue su llegada al Capítulo Monterrey de ASHRAE?

Conocí ASHRAE desde hace muchos años. Como mencioné antes, mi mamá fue presidenta del Capítulo Monterrey hace aproximadamente veinte años, por lo que siempre tuve presente a la organización. Sin embargo, en ese momento no imaginaba que en el futuro formaría parte de ella.

Con el tiempo, mi mamá se fue alejando un poco de la participación en la mesa directiva, y fue entonces cuando dos expresidentas del capítulo, Jackie y Jeanette Hay, quienes además son hermanas, se acercaron a invitarme a participar. En ese momento, una de ellas ocupaba la presidencia del capítulo y me propuso integrarme como líder de un nuevo comité enfocado en la sustentabilidad.

La propuesta consistía en organizar un evento distinto para el capítulo: una carrera deportiva de 5K y 10K con el objetivo de recaudar fondos para el programa Research Promotion. Este programa apoya la investigación orientada al desarrollo de tecnologías y equipos más eficientes que contribuyan a reducir la huella de carbono. Al principio me pareció un reto grande, ya que debía convocar a alrededor de 500 participantes para lograr la meta de recaudación.Ese fue mi primer gran encargo dentro de ASHRAE. A partir de ahí comencé a involucrarme cada vez más en las actividades del capítulo, primero como líder del comité de sustentabilidad y posteriormente participando de manera más activa en la mesa directiva. Con el tiempo, algunos miembros del capítulo se acercaron para decirme que veían en mí entusiasmo y capacidad de liderazgo, y fue entonces cuando me propusieron asumir la presidencia.

Presidencia de ASHRAE Capítulo Monterrey 2025–2026

En junio de 2025 asumió la presidencia del capítulo, ¿con qué directiva se encontró y cuál era la situación en ese momento?

Cuando asumí la presidencia en junio de 2025, encontré un capítulo muy sólido, con una mesa directiva altamente comprometida y con miembros muy activos dentro de la comunidad técnica. El Capítulo Monterrey se caracteriza por tener un ritmo de actividades muy dinámico en comparación con otros capítulos de la región.

Nos distinguimos precisamente por la cantidad de eventos, actividades técnicas y espacios de encuentro que organizamos a lo largo del año. Esto ha permitido mantener una comunidad muy participativa y en constante intercambio de conocimiento.

Por ello, cuando asumí el cargo me sentí tranquila, porque sabía que el capítulo ya contaba con una base muy bien estructurada y con una dirección clara. Sin embargo, uno de mis principales desafíos fue mantener ese nivel de actividad, fortalecerlo e incluso elevarlo.

Además, busqué aportar nuevas ideas y perspectivas, impulsando iniciativas diferentes que permitieran continuar el crecimiento del capítulo, ampliar su impacto y seguir fortaleciendo la comunidad profesional que se ha formado alrededor de ASHRAE Monterrey.

¿Cuáles son los principales ejes de trabajo que ha planteado para su gestión?

Uno de los principales ejes de mi gestión es llevar al capítulo a un nivel superior, especialmente en el ámbito técnico. Buscamos ofrecer conferencias y sesiones técnicas de alto valor, con contenidos relevantes para los profesionales del sector. Además, queremos ampliar nuestro alcance invitando no solo a especialistas de la industria HVACR, sino también a profesionales de otros sectores como la arquitectura, la construcción y representantes del ámbito gubernamental.

La idea es que el capítulo sea reconocido no únicamente dentro de nuestra propia industria, sino también en otros sectores que influyen en el desarrollo de los edificios y las ciudades. De esta manera, se puede fortalecer el intercambio de conocimiento y posicionar mejor el papel de la climatización, la eficiencia energética y la calidad del ambiente interior en distintos ámbitos.

Otro de los ejes importantes ha sido fortalecer la comunidad de una forma más cercana y personalizada. Personalmente procuro mantener contacto directo con los miembros del capítulo, invitándolos a participar en las actividades y fomentando su involucramiento. Este acercamiento ha ayudado a que las personas se sientan más bienvenidas y reconocidas dentro de la comunidad.

Finalmente, también buscamos que el impacto del capítulo vaya más allá del ámbito técnico. Queremos contribuir de manera concreta a la comunidad, como lo estamos haciendo con el proyecto de mejora ambiental en una escuela pública. La intención es que esta iniciativa sea la primera de muchas acciones que permitan generar un impacto positivo en la sociedad.

¿Hay algún hito reciente que el capítulo haya logrado durante su gestión?

Este año me siento especialmente orgullosa de un logro importante para el Capítulo Monterrey. Fuimos el primer capítulo de la región en obtener una beca para desarrollar un proyecto dentro de una iniciativa impulsada por el presidente mundial de ASHRAE, Bill McQuade. Presenté un proyecto que actualmente lidero, llamado Healthy Learning Environments, Bright Futures Initiative.

La iniciativa está enfocada en mejorar la calidad ambiental de una escuela pública en Monterrey ubicada en una zona vulnerable. Cada año, el presidente mundial de ASHRAE establece un tema central para su gestión; en esta ocasión el enfoque es “Healthy Buildings”. Como parte de ese programa, se lanzó un desafío global para que los capítulos presentaran proyectos alineados con ese concepto. Nuestro proyecto fue seleccionado para recibir una de las seis becas otorgadas a nivel mundial por ASHRAE, lo que hizo posible su implementación.

El proyecto se encuentra actualmente en ejecución y el informe final será presentado en las próximas semanas. Las mejoras incluyen la instalación de sistemas de aire acondicionado para optimizar el confort térmico —ya que la escuela no contaba con calefacción en invierno—, la mejora de la acústica en las aulas, el reemplazo de ventanas dañadas, la instalación de purificadores de aire para elevar la calidad del aire interior, la implementación de sistemas de recolección de agua de lluvia y el cambio de luminarias por tecnología LED.

Además, se estableció una colaboración con el gobierno local para ampliar el impacto en el entorno de la escuela. Entre las acciones previstas se incluyen la mejora de la señalización vial y los cruces seguros, la instalación de alumbrado nocturno, la poda de árboles existentes y la plantación de nuevos. Este proyecto se desarrolla en un preescolar de cuatro aulas que atiende a aproximadamente 100 niños en dos turnos, matutino y vespertino. La beca fue anunciada durante la AHR Expo celebrada en Las Vegas en febrero de este año, donde el propio Bill McQuade entregó el reconocimiento a los proyectos seleccionados.

Este logro no solo representa un avance para el capítulo, sino también una oportunidad para fortalecer el compromiso con la comunidad y demostrar cómo el sector HVACR puede contribuir de manera directa al bienestar de las personas.

¿Podría compartir brevemente la evolución del Capítulo Monterrey y su aporte al desarrollo del HVACR en la región?

El Capítulo Monterrey de ASHRAE cuenta con más de 25 años de historia y es considerado uno de los más activos dentro de la Región 8. A nivel mundial, ASHRAE se organiza por regiones, y esta región integra a los estados del sur de Estados Unidos junto con los capítulos de México, entre ellos Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México.

El origen del capítulo se remonta a un grupo de ingenieros de Monterrey que se acercaron al Capítulo Alamo, en San Antonio, Texas, con la intención de crear una extensión de la organización en la ciudad. Tras ese acercamiento, se aprobó formalmente la formación del Capítulo Monterrey. En sus inicios, el sector era mucho más pequeño y estaba integrado principalmente por ingenieros, en su mayoría hombres.

Con el paso del tiempo, el capítulo ha evolucionado hacia una organización más diversa y multidisciplinaria. Actualmente participan no solo ingenieros, sino también académicos, fabricantes, estudiantes y profesionales de distintos ámbitos vinculados con la industria HVACR.A lo largo de los años, el Capítulo Monterrey ha recibido diversos reconocimientos dentro de la región, incluyendo premios al mejor capítulo y a los mejores comités. Además, organiza actividades técnicas, congresos y otros eventos especializados. Algunos de sus miembros también participan activamente en comités técnicos de ASHRAE a nivel internacional, donde contribuyen al desarrollo de estándares y guías que influyen en la industria a nivel global. Asimismo, el capítulo cuenta con miembros distinguidos con el grado de ASHRAE Fellow, uno de los reconocimientos más altos que otorga la organización a profesionales con más de diez años de trayectoria y aportes significativos al sector; actualmente, dos integrantes del capítulo poseen esta distinción.

¿Qué rol desempeña actualmente ASHRAE Monterrey en la promoción de estándares técnicos, eficiencia energética y sostenibilidad en México?

El Capítulo Monterrey de ASHRAE desempeña un rol muy importante en la promoción de estándares técnicos y mejores prácticas dentro de la industria en la región. Una de las principales herramientas que utilizamos son las sesiones técnicas que realizamos de manera mensual. En estos encuentros se reúnen los miembros del capítulo, así como profesionales interesados en participar, para compartir conocimiento actualizado sobre normas, tecnologías y tendencias relevantes para el sector.

Además, cada año organizamos un congreso dirigido a nuestros miembros, en el que se abordan temas clave para la industria. En este evento invitamos tanto a ponentes nacionales como internacionales, quienes presentan actualizaciones sobre estándares, eficiencia energética, sostenibilidad y otros temas de interés. En la edición más reciente, por ejemplo, se puso un énfasis especial en el concepto de edificios saludables, alineado con uno de los enfoques que el capítulo está promoviendo actualmente.

Otro aspecto importante del trabajo del capítulo es la ampliación de su alcance a través de alianzas estratégicas con distintas instituciones. Entre ellas se encuentran universidades, organismos gubernamentales y organizaciones profesionales como el Clúster Energético de Nuevo León, el Colegio de Arquitectos de Nuevo León y el Colegio de Ingenieros Electricistas de Nuevo León.

A través de estas colaboraciones, el capítulo busca difundir estándares, compartir buenas prácticas y contribuir al desarrollo de edificios más eficientes energéticamente, sostenibles y saludables, fortaleciendo así el impacto de la industria HVACR en la región.

¿También promueven la inclusión dentro del capítulo?

Sí, de hecho en nuestro capítulo contamos con un comité de diversidad e inclusión. Este enfoque no se limita únicamente a la participación de hombres y mujeres, sino que también abarca otros aspectos importantes, como la integración entre distintas generaciones dentro de la industria. Buscamos que tanto los profesionales jóvenes como aquellos con muchos años de experiencia puedan participar y compartir sus conocimientos.

Asimismo, promovemos la inclusión desde el punto de vista profesional, procurando integrar a personas provenientes de distintas disciplinas relacionadas con el sector. También consideramos aspectos prácticos, como los horarios de las actividades. Por ejemplo, este año varias personas nos comentaron que no podían asistir a las sesiones técnicas nocturnas, por lo que decidimos empezar a organizar algunas en horario matutino para facilitar la participación de más miembros.

La idea es generar un espacio abierto en el que diferentes perfiles profesionales puedan involucrarse. En el capítulo no solo participan ingenieros, sino también educadores y especialistas de diversas áreas.

En ese sentido, cualquier profesional interesado en contribuir o aprender dentro del sector es bienvenido. Actualmente contamos con miembros de múltiples disciplinas, lo que enriquece el intercambio de conocimientos y fortalece la comunidad del capítulo.

¿Cómo se busca promover la participación de jóvenes profesionales y estudiantes dentro de ASHRAE Monterrey?

Dentro de ASHRAE contamos con un comité enfocado específicamente en este grupo, llamado Young Engineers in ASHRAE. Este comité está dirigido a miembros menores de 35 años, por lo que incluye tanto a estudiantes como a jóvenes profesionales que se están iniciando en la industria.

A través de este comité se desarrollan diversas actividades orientadas a su formación y participación. Por ejemplo, cuentan con espacios de comunicación directa entre los miembros, además de capacitaciones especializadas, cursos técnicos, visitas a plantas industriales y recorridos técnicos que les permiten conocer de cerca el funcionamiento de la industria.

También promovemos programas de becas para apoyar su formación. Actualmente, por ejemplo, se han otorgado becas para estudiantes interesados en cursos especializados de refrigeración. En el capítulo creemos firmemente que los estudiantes y los jóvenes ingenieros representan el futuro de la industria, por lo que buscamos brindarles todas las oportunidades posibles para su desarrollo profesional.

Asimismo, aunque hoy en día el entorno digital facilita el acceso a información de manera inmediata, desde ASHRAE seguimos promoviendo los encuentros presenciales. Estos espacios permiten fortalecer el networking, compartir experiencias y generar relaciones profesionales que son fundamentales para el crecimiento dentro del sector. De esta manera, se busca complementar la formación técnica con una comunidad activa que impulse el desarrollo de las nuevas generaciones.

Participación de la mujer en el HVACR

¿Cómo evalúa la evolución de la participación femenina en el sector HVACR en los últimos años en México y Latinoamérica?

Definitivamente se trata de una industria en la que la mayoría de los profesionales siguen siendo hombres. Sin embargo, en los últimos años he observado un cambio importante en la participación de las mujeres dentro del sector.

Por ejemplo, hace aproximadamente veinte años mi mamá fue la primera mujer en asumir la presidencia del Capítulo Monterrey, y durante cerca de diez años no hubo otra presidenta. Hoy la situación es distinta: cada vez más mujeres participan activamente en la industria, tanto en áreas técnicas como en posiciones de liderazgo.

En el caso de nuestro capítulo, durante los últimos cuatro años tres mujeres han ocupado la presidencia, lo que refleja una evolución significativa en términos de participación y liderazgo femenino. Esto demuestra que, poco a poco, se están abriendo más espacios para las mujeres dentro del sector HVACR.Recientemente también tuvimos la visita de un orador distinguido de ASHRAE, el ingeniero Joaquín Villamar, de Ecuador. Durante una reunión con la mesa directiva comentó que le llamó mucho la atención ver una mesa conformada prácticamente por igual número de hombres y mujeres, algo que, según nos dijo, no suele ocurrir en otros lugares donde ha participado. Aunque la presencia masculina sigue siendo mayoritaria en la industria, al menos en Monterrey es evidente que cada vez más mujeres se están integrando y ocupando roles relevantes.

Desde su perspectiva, ¿existen aún brechas o diferencias en el desarrollo profesional entre hombres y mujeres dentro de la industria?

Considero que aún existen algunas brechas, principalmente porque se trata de una industria con una participación mayoritariamente masculina. Sin embargo, también es evidente que el sector ha ido evolucionando y mostrando una mayor apertura para que más mujeres puedan integrarse y desarrollarse profesionalmente.

Actualmente es posible ver a más mujeres participando en áreas técnicas y ocupando posiciones de liderazgo dentro de la industria. Esto refleja un cambio positivo en comparación con años anteriores, cuando la presencia femenina era mucho más limitada.

No obstante, más que enfocarme únicamente en las diferencias o en las brechas existentes, considero que el verdadero reto está en seguir promoviendo espacios donde el talento, la preparación y el compromiso sean los factores que impulsen el crecimiento profesional.

Al final, la industria necesita profesionales que estén bien preparados y que aporten valor, independientemente de su género. Por ello, lo más importante es continuar fomentando oportunidades de desarrollo para todas las personas interesadas en contribuir al crecimiento del sector.

¿Qué estrategias considera necesarias para impulsar una mayor inclusión de mujeres en posiciones técnicas y de liderazgo?

Creo firmemente que el liderazgo no tiene género. Desde mi perspectiva, una de las estrategias más importantes es que las personas se animen a asumir estos espacios con confianza y preparación, siendo auténticas y creyendo en sus propias capacidades.

La clave está en tener la disposición de aprender, prepararse constantemente y atreverse a asumir nuevos retos dentro de la industria. La actitud, la iniciativa y el compromiso con el desarrollo profesional son factores que realmente marcan la diferencia cuando se trata de ocupar posiciones técnicas o de liderazgo.

Cuando una persona cuenta con esa motivación y con la preparación necesaria, el género deja de ser el elemento determinante. Lo que realmente importa es la capacidad de aportar valor, de asumir responsabilidades y de contribuir al crecimiento de la industria.

Por ello, más allá de centrarse únicamente en las diferencias, considero que es fundamental fomentar entornos donde las personas que tengan el interés, la preparación y la voluntad de liderar encuentren oportunidades para desarrollarse y demostrar su talento.

En el contexto actual, ¿qué competencias considera fundamentales para los profesionales que buscan desarrollarse en el HVAC-R?

Una de las competencias más importantes es la actualización constante. La industria HVAC-R evoluciona permanentemente en términos de tecnología, estándares y regulaciones, por lo que es fundamental que los profesionales se mantengan en capacitación continua y cuenten con una base técnica sólida que les permita comprender cómo cambian las tendencias y cómo se actualizan los estándares del sector.

Mantenerse al día con estos avances permite no solo adaptarse a las nuevas exigencias del mercado, sino también aportar soluciones más eficientes y sostenibles dentro de los proyectos en los que se participa.

Otra competencia clave es desarrollar una visión integral de los edificios. Hoy en día es importante entender que los sistemas de climatización y refrigeración forman parte de un sistema más amplio que involucra arquitectura, energía, operación de edificios y bienestar de las personas.

Por ello, la capacidad de trabajar de manera interdisciplinaria con profesionales de distintas áreas resulta fundamental. Tener apertura para colaborar con arquitectos, ingenieros de otras especialidades y especialistas en energía permite generar soluciones más completas y contribuir al desarrollo de edificios más eficientes, sostenibles y saludables.

Actualidad del sector HVACR en México

¿Cuáles son las principales tendencias tecnológicas que actualmente impactan el desarrollo del HVACR en México?

En México, el desarrollo del sector HVACR está marcado por varias tendencias importantes. Una de las más relevantes es el enfoque en la eficiencia energética y la descarbonización de los edificios, aspectos que cada vez tienen mayor peso en el diseño y la operación de los sistemas de climatización.

Otra tendencia que ha cobrado gran relevancia, especialmente después de la pandemia, es la atención a la calidad del aire interior. Actualmente existe una mayor conciencia sobre la importancia de garantizar ambientes interiores saludables, lo que ha impulsado el uso de tecnologías de filtración, ventilación y purificación del aire más avanzadas.

Asimismo, se observa una creciente digitalización de los sistemas HVAC. Cada vez es más común el uso de herramientas de monitoreo inteligente, automatización y sistemas de gestión de edificios que permiten optimizar el desempeño de los equipos y mejorar la eficiencia operativa.

En general, el sector se está orientando hacia soluciones cada vez más eficientes, sostenibles y centradas en la salud de los ocupantes. Factores como el cambio climático y las lecciones aprendidas durante la pandemia han reforzado este enfoque dentro de la industria.

¿Qué relevancia han cobrado la eficiencia energética y la descarbonización en los proyectos recientes?

La eficiencia energética y la descarbonización han adquirido una gran relevancia en los proyectos recientes. A nivel global, los edificios representan aproximadamente el 30% del consumo energético, y dentro de ellos los sistemas HVAC pueden llegar a concentrar hasta el 40% del uso total de energía.

Esta realidad ha llevado a que cada vez más proyectos prioricen la incorporación de equipos más eficientes, así como el desarrollo de mejores estrategias de ventilación y la integración con fuentes de energía limpia. Además, desde la etapa de diseño se busca que los edificios reduzcan su huella de carbono y optimicen su desempeño energético.

En este contexto, los profesionales del sector están prestando mayor atención a la selección de tecnologías que permitan mejorar la eficiencia de los sistemas de climatización y reducir el impacto ambiental de las edificaciones.

Hoy en día, la eficiencia energética ya no se considera únicamente una ventaja competitiva, sino una necesidad fundamental para el desarrollo de edificios sostenibles y responsables con el medio ambiente.

¿Diría que actualmente la mayoría de los proyectos en México ya incorporan estos criterios?

No, considero que todavía estamos lejos de que la mayoría de los proyectos en México integren plenamente estos criterios. Justamente asistí hace poco a un evento relacionado con la eficiencia energética, ya que se conmemoraba el Día de la Eficiencia Energética. Durante la actividad participó un arquitecto que desarrolló una vivienda Net Zero en Monterrey, que, según comentó, podría ser una de las primeras de este tipo en el país.

En su presentación explicó que en países como Japón ya existen regulaciones que establecen que, a partir del año 2030, cualquier edificio nuevo deberá cumplir con estándares Net Zero, es decir, que su consumo energético neto sea prácticamente nulo. Este tipo de normativas muestran hacia dónde se dirige el desarrollo de la construcción sostenible a nivel global.

En el caso de México y de gran parte de Latinoamérica, todavía queda camino por recorrer para alcanzar ese nivel de exigencia. Sin embargo, sería muy positivo que en el futuro se impulsen iniciativas o políticas que promuevan la construcción de edificios con este tipo de estándares, especialmente considerando los desafíos que plantea el cambio climático.

Además, en muchos edificios el consumo energético asociado a los sistemas HVAC puede representar una proporción significativa del total. Por ello, avanzar hacia soluciones más eficientes y sostenibles puede tener un impacto muy relevante en la reducción del consumo energético y de las emisiones.

En el caso de la refrigeración, ¿se están promoviendo actualmente los refrigerantes naturales en México? ¿Qué podría comentarnos al respecto?

Sí, actualmente existe un fuerte impulso hacia el uso de refrigerantes con menor impacto ambiental. Este proceso también está acompañado por avances en digitalización y automatización, que permiten operar los sistemas HVACR de una manera más eficiente mediante monitoreo en tiempo real y un mejor control del consumo energético.

Estas tecnologías facilitan optimizar el desempeño de los equipos y, al mismo tiempo, favorecen la adopción de refrigerantes con menor potencial de impacto ambiental. Todo esto responde a los objetivos globales de reducción de emisiones y descarbonización que están marcando el rumbo de la industria.

Desde el Capítulo Monterrey de ASHRAE también buscamos promover estos temas. Durante nuestro congreso anual, por ejemplo, se realizó una ponencia dedicada al análisis de los nuevos refrigerantes y a las tendencias actuales en refrigeración. Además, contamos con un comité especializado en esta área, encabezado por el ingeniero Mauricio Baena, quien comparte mensualmente en nuestro boletín artículos relacionados con innovaciones, regulaciones y tendencias en el campo de la refrigeración.

En el marco de ese mismo congreso también organizamos una mesa redonda con especialistas de distintas áreas, incluyendo representantes de la Association of Energy Engineers (AEE), del Colegio de Ingenieros Electricistas de Nuevo León, así como expertos en acústica, gestión del agua y calidad del aire interior. Durante la conversación surgió el tema de los refrigerantes y se destacó que en México aún existe margen para fortalecer los marcos regulatorios. Por ejemplo, a diferencia de otros países donde el manejo y transporte de refrigerantes está estrictamente regulado, en México todavía hay menos controles en ese aspecto. Esto evidencia que, además del avance tecnológico, también es necesario seguir impulsando capacitación profesional y el desarrollo de regulaciones que acompañen la transición hacia una industria más sostenible.

¿En qué medida contribuyen las normas mexicanas a la sostenibilidad y a la formación técnica del sector HVAC-R?

En México existen iniciativas y proyectos impulsados por el gobierno que buscan promover la sostenibilidad y la eficiencia energética dentro del sector. Por ejemplo, algunas dependencias como la Secretaría de Desarrollo Urbano Sostenible están desarrollando programas y estrategias orientadas a fomentar prácticas más eficientes en el diseño y operación de los edificios.

Recientemente, por ejemplo, se realizó un congreso enfocado en eficiencia energética en el que participaron instituciones académicas, profesionales del sector y representantes del gobierno. Este tipo de espacios también involucra a universidades, profesores y estudiantes, lo que contribuye a fortalecer la formación técnica de las nuevas generaciones.

Este tipo de iniciativas demuestra que existe un interés creciente por parte de las instituciones públicas en impulsar la eficiencia energética y promover mejores prácticas dentro de la industria HVACR.

Además, desde el Capítulo Monterrey de ASHRAE se mantienen alianzas y colaboraciones con diferentes organismos gubernamentales y académicos, lo que permite ampliar el alcance de estas iniciativas y fortalecer la difusión de conocimientos técnicos y estándares que contribuyen a una industria más sostenible.

Perspectivas del sector

¿Cómo proyecta la evolución del HVAC-R en México y Latinoamérica en los próximos años?

Considero que el HVAC-R es una industria fundamental que seguirá creciendo, ya que prácticamente todos los edificios y numerosos procesos, especialmente en sectores como la salud, dependen de estos sistemas. En los próximos años veo una evolución muy marcada hacia soluciones que prioricen la salud y el bienestar de las personas, así como el cuidado del medio ambiente.

Creo que cada vez habrá un mayor enfoque en tecnologías que mejoren la calidad del aire interior, reduzcan la huella de carbono de los edificios y promuevan una mayor eficiencia energética. Asimismo, espero que en los próximos años se consolide una integración más fuerte entre la sostenibilidad, el diseño de edificios y su operación eficiente.

Otro aspecto clave será el trabajo interdisciplinario. Es fundamental que arquitectos, ingenieros, especialistas en energía, personal de mantenimiento y otros profesionales involucrados en el ciclo de vida de los edificios trabajen de manera coordinada. Cuando existe una falta de comunicación entre las distintas disciplinas, los problemas suelen trasladarse de un área a otra, lo que dificulta encontrar soluciones adecuadas.

Por ello, es importante que todos los actores conozcan y utilicen los estándares técnicos existentes. En muchos casos, por ejemplo, los requisitos para espacios críticos como quirófanos están claramente definidos en estándares técnicos que especifican aspectos como niveles de filtración, control de fugas y condiciones ambientales necesarias para proteger la salud de los pacientes.

También considero que es necesario fortalecer la cultura técnica y la comprensión del impacto que tienen estos sistemas. Incluso cuando un sistema está bien diseñado, si no se entiende su función durante la operación o el mantenimiento, puede perderse su efectividad. Por eso, además de la tecnología y los estándares, es clave seguir promoviendo capacitación, concientización y colaboración entre todos los profesionales involucrados en el diseño, construcción y operación de los edificios.

¿Qué mensaje compartiría con las nuevas generaciones, y en especial con las mujeres interesadas en desarrollarse en esta industria?

Diría que están en la industria correcta. El HVAC-R no es una tendencia pasajera, sino una necesidad global. Una parte muy importante del consumo energético de los edificios —que representan entre el 30 % y el 40 % de la energía utilizada— está relacionada con los sistemas de climatización. Esto significa que nuestra industria tiene un impacto directo tanto en la eficiencia energética como en los esfuerzos frente al cambio climático.

Además, se trata de un sector esencial para el funcionamiento de la sociedad. Hospitales, escuelas, oficinas, viviendas, industrias y centros de datos dependen diariamente de estos sistemas para garantizar condiciones adecuadas de confort, seguridad y operación.

Por ello, a las nuevas generaciones, y especialmente a las mujeres, les diría que esta es una industria con un enorme potencial de impacto. Quienes decidan desarrollarse en este campo tienen la oportunidad de contribuir directamente al bienestar de las personas y al cuidado del planeta.

Si lo que buscan es una profesión que combine tecnología, innovación y un impacto real en la calidad de vida y en el futuro ambiental, el sector HVACR ofrece un espacio muy valioso para crecer y aportar.

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