Emergent Cold: hacia una cadena de frío más integrada y eficiente
Con experiencia en la industria del frío desde 2019, Lars Reyes asumió la gerencia general de Emergent Cold en Perú tras la adquisición de las operaciones de Frialsa. Desde entonces, lidera una operación que cuenta con tres almacenes en Lima y uno en Piura, donde también funciona una planta de procesamiento IQF. En esta entrevista, analiza la evolución del consumidor peruano, el crecimiento de los alimentos congelados y los desafíos para ampliar la cadena de frío en el país.
Lars, para empezar, ¿cómo ha cambiado el consumidor peruano y qué significa eso para la cadena de frío?
El consumidor peruano está cambiando, al igual que en todo el mundo. Cuando yo era pequeño, mi mamá iba todos los días al mercado y hacía las compras del día. Hoy la vida es más dinámica: compramos en supermercados, aplicativos y con delivery, muchas veces para una semana o diez días.
Eso también genera mayor conciencia sobre el desperdicio. La cadena de frío alarga la vida útil y permite disminuir la merma. Yo puedo comprar una bolsa de verduras congeladas, utilizar una parte y guardar el resto conservando sus propiedades.
Ahora, los alimentos congelados y preparados vienen ganando espacio. ¿Cómo está viendo Emergent Cold esta oportunidad?
Es un mercado que va a crecer en el Perú. Los consumidores buscan productos congelados, precocidos o preparados porque reducen el tiempo de preparación y generan menos desperdicio.
Uno lo ve en Estados Unidos, México o Europa, donde los supermercados destinan grandes áreas a estos productos. Además, mientras más rápida y eficiente sea la congelación, mejor se conservan sus características y mayor puede ser su vida útil.
¿Y qué es lo que están pidiendo hoy sus clientes?
Cada vez buscan soluciones más integrales. No solamente almacenamiento, sino servicios de valor agregado, como picking, procesamiento e IQF. En Piura tenemos una planta donde recibimos frutas de nuestros clientes, las procesamos y las congelamos.
También ofrecemos transporte con temperatura controlada y monitoreo de la ruta. Nuestro objetivo es garantizar la calidad del producto y que la cadena de frío no se rompa.
La cadena de frío todavía está muy concentrada en la costa. ¿Qué tendría que pasar para que se desarrolle con mayor fuerza en otras regiones?
Se requieren inversiones en almacenes, transporte y carreteras adecuadas.
Emergent Cold sigue a sus clientes. Si identifican oportunidades en Piura, Chiclayo, Trujillo, Arequipa u otras regiones, los vamos a acompañar. Eso permitirá extender la red y acercar los productos a los consumidores.
En ese proceso, ¿qué papel juegan tecnologías como los sistemas con CO₂ y amoníaco?
La tecnología permite congelar rápidamente los productos, conservar sus propiedades y extender su vida útil. En Lurín tenemos un sistema de cascada que utiliza CO₂ y una pequeña cantidad de amoníaco confinada en un cuarto de máquinas. Son tecnologías eficientes, pero requieren altos estándares de seguridad, mantenimiento y personal capacitado.
Para cerrar, ¿hacia dónde debería avanzar la cadena de frío peruana?
Creo que tenemos una gran oportunidad. Mientras desarrollemos más alimentos congelados y refrigerados, podremos reducir las mermas y el desperdicio. Nosotros queremos contribuir a que la cadena de frío se desarrolle en el Perú y acompañar a nuestros clientes con infraestructura, tecnología y procesos de clase mundial.




