Maersk y Advansor colaboran en un centro de distribución en Nueva Zelanda, impulsando la sostenibilidad y la neutralidad en carbono.
Maersk y Advansor han unido fuerzas con el objetivo compartido de alcanzar la neutralidad en carbono. Este compromiso responde a la creciente necesidad de implementar acciones que contribuyan a los objetivos climáticos globales. Así, ambas empresas reconocen que la colaboración es esencial para lograr avances significativos en esta área. Por ello, Maersk ha seleccionado a Advansor para desarrollar su nuevo centro de distribución de última generación, situado cerca de Hamilton, Nueva Zelanda.
El nuevo centro de distribución abarca 45,000 metros cuadrados y ha sido diseñado con un enfoque en la gestión energética sostenible. Entre sus características destacan la instalación de paneles solares, un sistema de recolección de agua de lluvia y la adopción de políticas que promueven bajas emisiones de carbono durante la construcción. Además, el proyecto aspira a alcanzar, como mínimo, una calificación Greenstar-5, con la ambición de mejorar a 6 estrellas, la más alta para cámaras frigoríficas en Nueva Zelanda.
Además de su enfoque en la infraestructura, la colaboración entre ambas compañías permite ofrecer soluciones climáticas integrales. En este sentido, el nuevo centro combinará eficientemente refrigeración, congelación, aire acondicionado y calefacción en un único sistema que utiliza exclusivamente el refrigerante natural CO2. Esta innovación no solo reduce el impacto ambiental, sino que también establece un estándar en la industria para futuras implementaciones.
Finalmente, la asociación entre Maersk y Advansor representa un modelo a seguir sobre cómo la colaboración en la industria puede generar sinergias significativas. Al trabajar juntos, estas empresas demuestran que es posible alinear los objetivos empresariales con el bienestar del medio ambiente, destacando la importancia de la cooperación en la lucha contra el cambio climático.
Fuente: Advansor